El principio de confianza legítima

El principio de confianza legítima es un concepto que se aplica en el derecho comparado de muchos países y se refiere a la confianza que una persona tiene en que una situación o una acción en particular será considerada legal o válida por la ley. Este principio se basa en la idea de que las personas deben poder confiar en que se les tratará de manera justa y equitativa por parte del sistema legal, y que se les dará un trato imparcial y razonable de acuerdo a las leyes y normas establecidas.

En general, el principio de confianza legítima se aplica cuando una persona ha actuado de buena fe en base a una creencia razonable de que su acción era legal, y luego se le imputa una responsabilidad por esa acción. En este caso, el principio de confianza legítima puede ser invocado para eximir a la persona de su responsabilidad, siempre y cuando se demuestre que actuó de buena fe y que tenía una creencia razonable de que su acción era legal.

El principio de confianza legitima 2 1

El principio de confianza legítima también puede aplicarse en situaciones en las que una persona ha confiado en que una determinada acción o situación era legal, y luego se le ha negado un derecho o un beneficio por esa acción o situación. En este caso, el principio de confianza legítima puede ser invocado para proteger los derechos y beneficios de la persona, siempre y cuando se demuestre que confió de buena fe y que tenía una creencia razonable de que su acción o situación era legal. 

En resumen, el principio de confianza legítima es un concepto importante en el derecho comparado y el costarricense, que protege a las personas que actúan de buena fe y que confían en que sus acciones y situaciones son legales. Este principio asegura que las personas no serán perjudicadas por acciones que han tomado de buena fe y que creían que eran legales, y protege sus derechos y beneficios en situaciones similares. 

Existen varios ejemplos de situaciones en las que se ha aplicado el principio de confianza legítima frente a la administración pública. 

Ejemplos

Un ejemplo de situación en la que se ha aplicado el principio de confianza legítima frente a la administración pública es cuando una persona ha confiado en que una determinada acción o situación era legal y estaba permitida por la administración pública, y luego se le ha negado un derecho o un beneficio por esa acción o situación. En este caso, el principio de confianza legítima puede ser invocado para proteger los derechos y beneficios de la persona, siempre y cuando se demuestre que confió de buena fe y que tenía una creencia razonable de que su acción o situación era legal y estaba permitida por la administración pública.

Por ejemplo, supongamos que una persona ha solicitado un permiso para realizar una obra en su propiedad a la administración pública, y que le han dado el permiso de manera expresa y escrita. La persona confía en que puede realizar la obra con el permiso concedido y comienza a hacerlo. Sin embargo, después de haber invertido mucho tiempo y dinero en la obra, la administración pública le notifica de que el permiso ha sido revocado y que la obra debe detenerse inmediatamente. En este caso, la persona podría invocar el principio de confianza legítima para proteger su derecho a realizar la obra con el permiso concedido.

Otro ejemplo de situación en la que se ha aplicado el principio de confianza legítima frente a la administración pública es cuando una persona ha confiado en que una determinada acción o situación era legal y estaba permitida por la administración pública, y luego se le ha impuesto una pena o sanción por esa acción o situación.

Redactado por:
Dr. Juan Carlos Castro Loría
Socio Director
Officium Legal

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *